Ellesmere Port

Ellesmere Port (Royaume-Uni)

La flexiseguridad de la energía por baterías

En el Reino Unido, en su planta de Ellesmere Port, Veolia experimenta el almacenamiento eléctrico con batería de ion de litio. Se busca mejorar la eficiencia energética y ambiental de su incinerador de alta temperatura de residuos peligrosos, el más importante del país en su categoría, y uno de los más avanzados de Europa a nivel tecnológico.

Reto

Aligerar la red eléctrica en la región de Ellesmere Port.

Objetivo

Optimizar el uso de los recursos energéticos disponibles en la planta local de Veolia.

La respuesta de Veolia

Baterías de ion de litio para controlar mejor el consumo energético.


Ellesmere Port

Ellesmere Port


Ellesmere Port

Ellesmere Port

Veolia acompaña la visión británica de una red descentralizada

Richar Kirkman

Richard Kirkman - Director de Tecnología e Innovación de Veolia Reino Unido e Irlanda

“Hemos aprendido mucho sobre cómo conectarse a la red nacional, en particular sobre las tecnologías que se encuentran detrás del contador eléctrico. Nuestra prioridad absoluta es no desestabilizar la red: hemos tenido que implementar protecciones para mantener su integridad en caso de imprevistos. El auge de las energías renovables en el Reino Unido es tal que la red eléctrica nacional se está convirtiendo en una plataforma conectada y descentralizada. En Ellesmere Port sabíamos que contábamos con un activo interesante, nuestro incinerador de alta temperatura. Para nosotros y para nuestro ecosistema, electricistas y otros profesionales, esta experiencia es muy enriquecedora. Hemos ganado en conocimientos y experiencia y, sin duda, será de gran utilidad en el futuro, puesto que el gobierno británico apuesta por las energías renovables dentro de una red descentralizada.”

Situada a unos kilómetros de Liverpool, la ciudad portuaria de Ellesmere Port acoge un importante polígono industrial que reúne actividades de construcción automovilística, química y una de las principales refinerías de petróleo del Reino Unido. Este polo de actividad ha suscitado el aumento de la población de la ciudad y la creación de nuevas infraestructuras, como un imponente centro comercial. Resultado: la red eléctrica local, integrada a la red nacional británica, se ha quedado pequeña. En el paisaje energético de la región también se encuentra el incinerador de alta temperatura de Veolia. Puede alcanzar una temperatura de 1,200 °C y es capaz de tratar 100,000 toneladas de residuos peligrosos al año: residuos de laboratorio, equipamientos eléctricos contaminados o y cualquier tipo de líquido y gas. Sin embargo, para llegar a estos resultados es necesario un importante consumo energético, que se acaba notando en una red local sobrecargada.

Reducir los costes y proteger la red eléctrica

Por este motivo, Veolia ha implantado en la planta baterías de ion de litio que permiten reducir la presión sobre la red local y a la vez disminuir los costes de explotación de la planta.

“Podemos comprar electricidad a bajo precio en periodo “valle” y almacenarla para utilizarla más adelante, durante los periodos punta”, indica Richard Kirkman, director de Tecnología e Innovación de Veolia en el Reino Unido. “La ventaja de este sistema es que podemos utilizar la electricidad más tarde, cuando los costes son mayores. Una única batería, del tamaño de un coche, es capaz de almacenar el equivalente al consumo energético de 1,000 viviendas o 100,000 pilas AAA.”

El control de la frecuencia, una fuente de ingresos

 

Almacenamiento de la energía: el nicho de mercado de los hospitales

Los hospitales siguen dependiendo de generadores alimentados por combustibles fósiles para garantizar la continuidad de los cuidados en los servicios más sensibles. Sin embargo, presentan tres inconvenientes:

  • su puesta en funcionamiento requiere tiempo (varios segundos),
  • sus costes de funcionamiento y de mantenimiento son elevados,
  • su impacto en el medio ambiente es negativo.

Al contrario, la tecnología de almacenamiento por baterías presenta varias ventajas:

  • el arranque es instantáneo,
  • el coste de producción es menor porque la electricidad se puede comprar en periodos valle,
  • la energía de almacenamiento se puede asociar a fuentes de energía renovable.

“Gracias a nuestra capacidad de almacenamiento podemos contribuir a estabilizar la frecuencia de la red nacional británica, que debe mantenerse a 50 Hz (± 1%). Es un servicio que vendemos al operador público. De hecho, este debe gestionar los riesgos provocados por las variaciones de frecuencia, que perjudican el equilibrio entre producción y consumo y, por tanto, dañan la estabilidad de la red. El almacenamiento de la electricidad por baterías permite resolver este problema, en coordinación con el resto de proveedores de energía. A veces incluso revendemos la electricidad a la red nacional, pero lo más interesante es el apoyo que aportamos en materia de control de frecuencia.” En el futuro, el auge de las energías renovables dará aún más potencial a esta solución. De hecho, hace poco el gobierno británico se comprometió a eliminar el uso del carbón antes del 2025. Las energías renovables, por naturaleza más intermitentes que las energías fósiles, necesitan sistemas de control de las redes mucho más complejos.

En abril del 2017, el país vivió su primer día “sin carbón” desde la revolución industrial, y la energía eólica sustituyó las energías fósiles el 75% del tiempo el año pasado. El país posee el mayor número de proyectos de parques eólicos offshore del mundo y representó, él solo, el 53% de la capacidad europea el 2017, según la asociación WindEurope.

« “Cuando sopla mucho viento y el Reino Unido genera grandes cantidades de energía eólica, tenemos la posibilidad de comprar esta energía y almacenarla”, indica Richard Kirkman. “Esta tecnología ofrece un gran beneficio de carbono, puesto que la electricidad que se consume no se produce ni con carbón ni con gas.”»

DATOS CLAVE

  • Una batería de ion de litio es capaz de producir 400 kW/385 kWh.
  • Es el equivalente a la energía necesaria para alimentar 1,000 hogares o 100,000 pilas AAA.
  • El incinerador de alta temperatura debe alcanzar los 1,200°C para eliminar las materias peligrosas con total seguridad.
  • La batería dispone de un sistema de emergencia que ofrece una autonomía de una hora en caso de avería eléctrica, haciendo posible una desconexión segura del incinerador.

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