Brunswick, ¡la batalla de la energía renovable!

Si la transición energética (“Energiewende”) de Alemania hacia el bajo carbono fuera una batalla militar, la línea de frente estaría sin duda en la calle Hungerkamp. A las afueras de Brunswick, una central de cogeneración de biomasa suministra electricidad y calefacción a una comisaría del barrio y a centenares de hogares vecinos.
Información básica
Incidencia
Contribuir al cumplimiento de los objetivos de Alemania en materia de energías renovables y de lucha contra el cambio climático.
Objetivo
Pasar el barrio a la electricidad y a la calefacción “verdes”.
La respuesta de Veolia
Instalar una red de calefacción urbana que funcione con energía renovable.
Published in the dossier of Octubre 2017

Iniciado por BS Energy, una filial de Veolia implantada en Brunswick, el proyecto Hungerkamp de sustitución de la antigua instalación de calefacción (y sus 34 quemadores de carbón, gas y fuel) contribuye a conseguir los objetivos del país en materia de energía renovable y lucha contra el cambio climático. “Su éxito se debe a una sutil mezcla de oportunidad, creatividad y tenacidad”, destaca Verena Zitterich, ingeniero de proyecto en BS Energy.

“Para que el proyecto fuera económicamente viable, se tenían que reunir varios elementos indisociables.”

Solución múltiple

En Brunswick, la transición energética gana fuerza

Producidos a partir de un conjunto de procesos ecológicos, la calefacción y la electricidad llegan a los habitantes de Brunswick a través de su red de calefacción central. Más de 56.000 apartamentos y numerosas infraestructuras y empresas de la ciudad están conectadas al pipeline, de 250 kilómetros de longitud. Para los propietarios esta red les permite cumplir sus obligaciones jurídicas en materia de pérdida de calor estructural, energía renovable y respuesta a las necesidades energéticas primarias. Desde 2005, paso a paso, Veolia y la ciudad de Brunswick, ambas accionistas de BS Energy, obtienen pequeñas victorias en la batalla por la transición energética. Ya están preparando nuevos planes, como la conexión de Hungerkamp a la gran red de calefacción urbana de Brunswick, o la implementación del mismo concepto en la ciudad de Springe, a unos 95 km.

Cuatro elementos exactamente: una central de cogeneración, una caldera de madera, una caldera de gas natural y dos unidades de almacenamiento de calor. La central de cogeneración funciona con biogás procedente de residuos orgánicos. Al descomponerse, estos residuos desprenden metano, un biogás que sirve de combustible a un generador que produce electricidad verde. El calor fatal generado por la producción de electricidad se recupera y se almacena en acumuladores para luego distribuirlo a los clientes a través de los 4 km de red de calefacción urbana. La caldera de madera (alimentada localmente con virutas) solo se utiliza en otoño e invierno. Se utiliza como refuerzo, aportando una fuente de calor suplementaria en los días más fríos. La caldera de gas natural sirve únicamente como último recurso para responder a los picos de consumo o en caso de mantenimiento de las dos otras instalaciones. Finalmente, las dos unidades de almacenamiento térmico, equipadas de un sistema de aislamiento innovador que limita las pérdidas de calor, garantizan el equilibrio entre la oferta y la demanda.

 

Idea hecha realidad en varias ciudades y polígonos industriales en Alemania,, el barrio de eficiencia energética (EEQ) propone un bucle corto de suministro de energía sostenible según las necesidades. Este concepto se adapta especialmente a las especificidades locales. Entre sus puntos fuertes destaca la capacidad de los vecinos de convertirse en actores y controlar su consumo o incluso participar a una economía colaborativa (movilidad). Mañana existirán nuevas funcionalidades: comprar la electricidad producida localmente, sacar provecho de sus propios residuos orgánicos,...

En contacto con los clientes

Al principio del proyecto Hungerkamp, la renovación de la comisaría del barrio y su vieja caldera de carbón y fuel. La producción de electricidad es tan solo una pequeña pieza del gran engranaje técnico. “El éxito económico del proyecto dependía del consumo de calor que se produciría”, indica Verena. Por este motivo la planta se instala cerca de una zona residencial con una gran densidad de población y, evidentemente, con un potencial de clientes considerable. Sin embargo, la proximidad solo es una parte de la ecuación. “Convencer a los clientes de firmar contratos de suministro a largo plazo no es fácil”, indica Verena. “Todos tenían calderas de calefacción central que queman combustibles fósiles. Antes de obtener su acuerdo, tuvimos largas conversaciones para asegurarnos de que entendían perfectamente el proyecto y sus beneficios.”

Reconocimiento sostenible

BS Energy ¡250.000 habitantes arropados!

Filial de Veolia en Alemania, el productor de electricidad y de calor BS Energy opera la red de calefacción urbana de la ciudad de Brunswick. Proveedor de soluciones de suministro energético y de infraestructuras para clientes públicos y privados en toda la región de Baja Sajonia, da servicio a más de 250.000 habitantes en total con una oferta que combina tarifas asequibles y el respeto por el medio ambiente. Además del suministro de electricidad, gas y calefacción urbana, BS Energy propone servicios de suministro de agua potable y tratamiento de aguas residuales. También gestiona la iluminación urbana y los semáforos, las redes de electricidad, gas, agua y fibra de las nuevas construcciones. Antes del proyecto Hungerkamp, el 2006 la empresa lanzó otro proyecto piloto de construcción de un pipeline de biogás que une en 20 kilómetros el municipio de Hillerse y su estación de calefacción de BrunswickÖlper.

Hoy todo el barrio se beneficia de esta red que funciona con energía renovable, que produce cada año 9.200 MWh de electricidad y 15.600 MWh de calefacción. El abandono de los combustibles fósiles evita, entre otros, la emisión de 8.000 toneladas de CO2 al año. La utilización de una mezcla de biogás, madera y gas natural y de la unidad de almacenamiento térmico ofrece una mayor reactividad de la red en caso de fluctuación de los precios del carburante o del consumo diario. Los gases que se generan en la combustión se purifican y filtran antes de liberarlos a la atmósfera, creando un giro local de economía circular. Finalmente, las cenizas de madera se transforman en abono. El 2015 la planta recibió el Global District Energy Climate Award otorgado por la asociación Euroheat & Power, en un congreso en Tallinn (Estonia), por su concepto innovador, limpio y sostenible a nivel de municipio. Actualmente Hungerkamp se utiliza como sistema autónomo. A largo plazo podría ampliarse y conectarse a la red de distribución central de Brunswick. En esta ambiciosa campaña de transición energética para un futuro más verde, ya destaca como una fuente de inspiración. ¡Una batalla a la vez!

 

Hungerkamp en cifras

Capacité
15 600 MWh de calefacción/año, el equivalente de las necesidades de unos 1.000 hogares60 % de la calefacción procede de biogás producido en la unidad de cogeneración 38 % de virutas de madera 2 % de gas natural 9 200 MWh anuales de electricidad verde, el equivalente a las necesidades de 2.300 hogares que proceden totalmente 8.000 toneladas de CO2 ahorradas/año 8 000 tonnes de CO2 économisées/an.

Ventajas para la colectividad

  • Combustibles respetuosos con el medio ambiente y sistemas de filtración modernos
  • Reducción de las emisiones de sustancias nocivas
  • Sistema modular que se adapta fácilmente a las temperaturas externas
  • Uso de residuos de madera de la región
  • Uso de las cenizas de madera como abono