El Laboratorio Digital al servicio de las operaciones en el terreno

Published in the dossier of Junio 2018

El Laboratorio Digital en dos palabras

El centro se inauguró en octubre del 2017 en la región parisina. Este espacio de 75 m2, acogedor y modular, persigue tres objetivos: favorecer la creación de ideas vía metodologías colaborativas, explorar y experimentar las nuevas tecnologías, y difundir una cultura de la innovación interna y externa. Regularmente se organizan sesiones de lluvias de ideas y talleres de diseño y formación durante los cuales se presentan prototipos y aplicaciones digitales multisoportes.

El Laboratorio Digital , ideado por la línea de negocios Agua de Veolia Francia, desarrolla herramientas digitales para satisfacer las necesidades de los equipos en el terreno. En el laboratorio móvil se programan actividades de lo más reales en diferentes territorios. Las tecnologías de mañana (gafas de realidad aumentada, cascos de realidad virtual y asistentes virtuales, IoT,...) son las auténticas protagonistas del laboratorio. Aquí, la ciencia ficción ha quedado atrás, se utiliza la realidad virtual para mejorar la formación del personal sobre seguridad y el manejo de equipos complejos o peligrosos, y se recurre a la realidad aumentada para que las intervenciones en las redes sean más eficientes. La realidad virtual permite que el usuario se sumerja en un universo virtual y la realidad aumentada enriquece el mundo real añadiendo elementos virtuales (imágenes, sonidos, vídeos,...). Por ejemplo, el usuario provisto de un casco de realidad virtual puede, independientemente de donde se encuentre, proyectarse en la visita virtual de una fábrica. Delante de un armario eléctrico o una bomba, el técnico provisto de gafas de realidad aumentada podrá visualizar un sistema operativo interactivo o entrar en contacto con un experto capaz de guiarle, a distancia, en sus manipulaciones y así disminuir notablemente los riesgos de error.

La realidad aumentada también puede hacer que aparezcan con claridad kilómetros de tubos y redes subterráneas, de gestión compleja. Gracias a los datos recopilados, un modelo 3D permite situar en el espacio los conductos, para obtener su ubicación exacta, su diámetro e incluso los materiales que los componen. Este progreso abre una puerta a un mundo de posibilidades formidables en la preparación y la optimización de las intervenciones.