La energía y los plásticos

ocupan un papel central en la nueva hoja de ruta de la Unión Europea

El prototipo Plastic Odyssey

“Descontaminar para avanzar”

La tripulación del catamarán Plastic Odyssey quiere demostrar que los plásticos son demasiado valiosos para acabar en nuestros océanos. En noviembre del 2019, el buque-taller soltará amarras en Marsella para salir a la aventura en una expedición de tres años.

El 2018 es un año clave para Europa en términos de política energética y ambiental. Con el Paquete de Energía Limpia (Clean Energy Package), la Comisión Europea manifiesta su voluntad de acompañar la transformación de las actividades profesionales y la adquisición de nuevas competencias en el sector; además, de la reconversión económica de los territorios afectados por la transición energética. En un mercado de la electricidad renovado, desea propiciar un entorno más “flexible” que promueva una mayor implicación del consumidor y de los productores de energías renovables.

La primera estrategia europea sobre los plásticos, en el marco de la transición hacia una economía circular, es la otra gran prioridad del año. Esta debería impulsar el mercado de los plásticos reciclados, ya que se trata de replantear la concepción de los productos, aumentar el volumen de recogida de los residuos plásticos y mejorar la calidad del reciclaje.

Las estrategias de energía y plástico se inscriben en los objetivos de desarrollo sostenible, los compromisos climáticos mundiales y los objetivos de política industrial de la Unión Europea.

Fuente : Energy and environment in 2018: A preview