3 preguntas a Julien Temple, responsable en la Oficina de Programas de Emergencia de la UNICEF, Ginebra

La Fundación Veolia se ha convertido en un actor del campo humanitario
Published in the dossier of Diciembre 2017

UNICEF ostenta el liderazgo en la coordinación de las actuaciones relativas al agua, el saneamiento, la nutrición, la educación y la protección de la infancia, ¿por qué?

Nuestra presencia programática en más de 120 países nos impone permanecer en el tiempo. Antes, durante y después de la emergencia. Nuestra fuerza radica en esta presencia al servicio de la población más necesitada. Nos permite actuar en la prevención y también en la reconstrucción. También velamos por perpetuar las soluciones implementadas, a través de un programa de resiliencia.

El objetivo es ambicioso, ¿cómo se traduce?

Creando colaboraciones de muy larga duración que han sido diseñadas con anterioridad. No podemos implementar una colaboración de emergencia en plena situación de emergencia. Desde hace más de una década la Fundación Veolia mantiene, como stand-by partner, una cooperación privilegiada con nuestra organización. Este tipo de colaboración con una empresa privada, a amplia escala, es poco frecuente en UNICEF. De hecho, solo Ericsson, en telecomunicaciones, cuenta con este estatuto. Lo reservamos a organizaciones capaces de actuar en situaciones de emergencia humanitaria. En esta línea, la Fundación se compromete a movilizar en todo momento, cuando surge una crisis, a su red de colaboradores voluntarios de Veoliaforce. Se desplegó en Filipinas o en Haití para aportar las competencias necesarias en materia de suministro de agua potable a la población afectada.

El sector privado ha llegado hace poco en el ecosistema de UNICEF. ¿Este cambio afecta su cultura de agencia intergubernamental?

Es verdad que los gobiernos y ONG humanitarias, internacionales y locales son históricamente nuestros colaboradores naturales, a través de nuestro sistema de clústers logísticos (telecomunicación, etc.). Sin embargo, a través de los comités nacionales de UNICEF, como el comité francés, el sector privado ya representa una tercera parte de nuestros recursos financieros. Al principio no fue sencillo, porque venimos de mundos muy diferentes. De hecho, muchas empresas dudan si deben intervenir en situaciones de crisis. La Fundación Veolia, en cambio, siempre ha mostrado una gran implicación, una voluntad de invertir y de aportar un valor añadido en el ámbito humanitario y, más duraderamente, en el desarrollo, apoyándose esencialmente en las competencias y experiencia de sus colaboradores, hasta el punto que se ha convertido en un actor importante en el campo humanitario.