La conciencia climática de la comunidad sanitaria

Con un funcionamiento 24/24 y dotados de instalaciones que consumen mucha energía, los centros sanitarios se sitúan entre los principales emisores de gases de efecto invernadero. A través de una colaboración activa con el grupo de trabajo sobre la salud de la GRC, los hospitales de Boston han conseguido reducir considerablemente su consumo de energía y sus emisiones de gases de efecto invernadero. En el periodo de 2011 a 2015 disminuyeron el 29 % de las emisiones. El consumo de electricidad bajó el 7%, y el del gas natural, el 20%. A ello debemos sumar importantes inversiones de la red sanitaria local Partners HealthCare y del Boston Medical Center (BMC) en hidroelectricidad y energía eólica y solar, que permitirán reducir el 20 % las emisiones de gases de efecto invernadero en el periodo de 2016 al 2020. Partners HealthCare prevé que todo su sistema sanitario sea “neto positivo” en carbono en todas las energías de cara al 2025, y el BMC prevé un balance neutro en carbono a partir del 2018.

“Cuando comenzamos a trabajar en este tema con la ciudad, nuestro objetivo era simplemente hacerlo lo mejor posible”, explica Bob Biggio, vicepresidente de BMC Facility Services. “Luego hubo un efecto bola de nieve y nos fijamos la ambición de convertirnos en el hospital más ecológico de Boston. Además de la reducción de costes, contribuir a un entorno más sano trabajando de forma más ecológica forma parte de nuestro ADN: tenemos una visión holística de la sanidad, que incluye la implementación de una red de seguridad para la población sin cobertura sanitaria.” A partir de la información extraída de los recientes fallos del sistema, entre otros, durante la supertormenta Sandy, la comunidad sanitaria también quiere aumentar la fiabilidad de la infraestructura sanitaria y de seguridad pública.

Según Bob Biggio, la red energética descentralizada de Veolia contribuye a la resiliencia del BMC aumentando la diversidad de la oferta. “Veolia ha hecho un excelente trabajo de adaptación de su sistema energético a nuestros objetivos de resiliencia y de reducción de las emisiones de carbono. Nos ha permitido evitar inversiones inmobiliarias costosas en nuevas instalaciones de energía, y consecuentemente hemos podido invertir más en los cuidados y atenciones a los pacientes y otras medidas de eficiencia energética. Es una relación ganadorganador que continuamos desarrollando.”

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