Philips apuesta por el plástico reciclado

Para reducir su huella ecológica, la empresa holandesa Philips ha decidido aumentar la cantidad de materiales reciclados en sus aparatos electrodomésticos. Productos totalmente diseñados con Veolia.
Información básica
Incidencia
Hacer los aparatos electrodomésticos de Philips más ecológicos, apostando por la economía circular.
Objetivo
Aumentar al máximo la cantidad de polímeros reciclados en los aparatos electrodomésticos.
La respuesta de Veolia
Intervenir desde el principio en el diseño de los productos. Aportar a Philips plásticos reciclados respondiendo a especificaciones técnicas exigentes. Garantizar un suministro constante en calidad y en cantidad.
Published in the dossier of Noviembre 2017

En su nuevo programa de desarrollo sostenible de cinco años (2016-2020), titulado “Bienestar y planeta sostenible”, Philips prevé reciclar el 90 % de sus residuos de explotación y los residuos procedentes de la cadena de suministro. El fabricante de aparatos electrodomésticos solicitó los servicios de Veolia justamente para aumentar el porcentaje de materiales reciclados utilizado en su producción. Con la adquisición de la sociedad holandesa AKG, Veolia se ha convertido en líder europeo en reciclaje y fabricación de polipropileno (PP), uno de los plásticos clave en este tipo de producto.

Polipropileno en la aspiradora

La colaboración entre Veolia y Phillips arranca en el año 2010 con este proyecto. La idea se centra en un primer aparato, una aspiradora. Veolia desarrolla para Philips un material hecho a base de carcasas de baterías recicladas, las primeras pruebas son todo un éxito.

“Comenzamos poco a poco, primero integramos pequeños volúmenes de plástico reciclado, luego fuimos aumentando progresivamente las cantidades”,indica Frank Richters, responsable de ventas de polímeros de Veolia en los Países Bajos.

Actualmente esta aspiradora contiene 1,5 kg de polipropileno reciclado, y se espera que el volumen llegue a los 2 kg. Sustituir plástico virgen por plástico reciclado, a pesar de las apariencias, no es nada sencillo. Los esfuerzos de los ingenieros se centran principalmente en dos aspectos: la resistencia de los materiales a los golpes (especialmente en el caso de la aspiradora, sometida a duras pruebas), y las cuestiones de color. Optamos por un proceso recurrente para obtener el mejor resultado posible.

“Escuchamos todas las solicitudes y demandas de Philips para entender sus necesidades y particularidades. Entonces desarrollamos un material y, a partir de un método recurrente con nuestro cliente, mejoramos su composición hasta que esté adaptado a su uso final. Lo hacemos con cada producto nuevo”,indica Hildagarde McCarville, directora de Veolia en los Países Bajos.“Todo se basa en la confianza mutua.”

Olores y colores

El camino es largo. El trabajo no acaba cuando las propiedades del material satisfacen los requisitos de Philips, aún queda por superar toda la etapa de fabricación. De hecho, los industriales están acostumbrados a los polímeros vírgenes y el uso de plásticos reciclados a veces puede ocasionar problemas. La presencia de algunas impurezas residuales puede generar olores molestos para los operarios en el moldeado de las piezas. Por tanto, es necesario encontrar soluciones técnicas para reducir estos olores y los riesgos potencialmente asociados.

No es el único problema, estas impurezas pueden ser visibles en el material, impidiendo el uso de algunos colores, como el negro o el blanco. Por tanto, es importante elegir colores que sean compatibles con los polímeros reciclados desde el diseño del producto. Por este motivo el diseño de estos aparatos que incluyen plásticos reciclados no es solo un trabajo de ingenieros, los especialistas en marketing deben intervenir desde el inicio del proceso. A pesar de estos obstáculos, ya han nacido tres generaciones de aspiradoras con plásticos reciclados y la cuarta pronto estará en el mercado. Actualmente se está haciendo pruebas en una cafetera, pero únicamente para las zonas que no entran en contacto con el café ni con el agua. Es complicado que los plásticos reciclados consigan las certificaciones específicas para materiales en contacto con alimentos. Estas mismas restricciones se aplican a los aparatos médicos y a los juguetes.
Actualmente se está trabajando en la posibilidad de que los residuos utilizados para producir el plástico reciclado procedan de aparatos electrodomésticos de Philips o de otras empresas, una bonita manera de cerrar el círculo.