¿Por qué la co-construcción es imprescindible?

En un entorno económico globalizado y altamente competitivo,
las empresas no pueden seguir funcionando en un ciclo cerrado.
Para seguir siendo competitivas deben abrirse a dinámicas asociativas
inéditas, generadoras de valor.
Tres expertos nos dan su punto de vista sobre la cuestión.
Published in the dossier of Noviembre 2017

¿Por qué la lógica de co-construcción es cada vez más importante? ¿Qué factores socioeconómicos favorecen la emergencia de esta lógica?

Laurent Auguste Director de Innovación y Mercados de Veolia

Los crecientes niveles de complejidad en términos de desarrollo económico llaman a la convergencia y combinación de competencias, lo que conduce a soluciones más completas.

Laurent Auguste : El mundo ha iniciado una nueva era desde el punto de vista del desarrollo económico, que hace evidente la naturaleza sistémica de nuestros modelos, y debe enfrentarse a unos niveles de complejidad mayores. Estos apelan al encuentro y a la asociación inédita de competencias, fuentes de soluciones más amplias. Las tensiones sobre los recursos muestran su interconexión. Por ejemplo, una mejor explotación de los recursos mineros permite reducir el consumo de agua y de energía, y a la vez valorizar mejor los materiales extraídos. Además, nacen nuevas relaciones entre los actores en un mismo territorio. Así, las ciudades y las industrias rivalizan algunas veces por el uso del agua u otros recursos. Por otra parte, sin embargo, también aparecen nuevas oportunidades: los residuos generados por unos se convierten en recursos utilizados por otros. Tales interconexiones y conflictos de uso requieren más colaboración para administrar recursos comunes cada vez más insuficientes (como el agua o las tierras raras) entre, por una parte, las empresas, que deberán salir de su ámbito de actuación habitual y, por otra parte, las empresas, los territorios y la sociedad civil. Saber reciclar significa tener en cuenta el diseño y la vida útil de los productos, lo que facilita, por ejemplo, la interacción entre reciclador, diseñador y, en su caso, la colectividad que organiza la recolección. La economía colaborativa también permite inventar nuevas colaboraciones entre los diferentes actores locales.

Arnaud Mourot : Efectivamente, ya no existe ningún problema social que pueda resolverse con un único grupo de actores, poderes públicos, negocio o sociedad civil. Por el contrario, uniendo la fortaleza de todos, la innovación y la agilidad de los emprendedores sociales, la influencia y las redes internacionales de las empresas y la capacidad de dirección y de coordinación de los poderes públicos, permite ofrecer posibilidades de acción superiores a las de la suma de las partes. Pero, más allá de la macroeconomía, la co-construcción tiene virtudes propias: permite el aprendizaje mutuo y es fuente de innovación gracias al encuentro de diferentes lenguajes y culturas.

Megan Beck : En este debate no podemos olvidar el papel crucial que tiene la tecnología digital. Personalmente, creo que es el impulsor clave de la necesidad de la co-construcción entre las empresas y sus redes, aunque esta evolución también implique transformaciones socioculturales. La tecnología digital ha reducido los costes de transacción del abastecimiento, de comunicación y de colaboración. Ahora es más fácil encontrar los colaboradores apropiados, comunicarse con ellos, descubrir todo lo que pueden ofrecer y trabajar con ellos.

“Les déchets des uns deviennent les ressources des autres. Ces interconnexions et ces conflits d’usage supposent davantage de collaborations pour gérer des ressources communes de plus en plus rares.” Laurent Auguste 
 

¿Qué forma adoptará está lógica de co-construcción en concreto?

Megan Beck Asociada, sociedad Open Matters

La tecnología digital es el impulsor clave de la necesidad de la co-construcción entre empresas y sus redes.

Megan Beck : Para definir lo que se puede co-construir entre las empresas y sus colaboradores solemos diferenciar cuatro categorías de elementos que se pueden crear o compartir: los objetos, los servicios, las ideas y las relaciones. Para los objetos físicos, la co-construcción hace referencia, por ejemplo, a una empresa que invitaría a sus proveedores o a sus clientes a colaborar en el diseño o fabricación de un producto nuevo. Pasa lo mismo con los servicios, en que los participantes a la red pueden aportar medios de producción o incluso servicios, como es el caso de Uber. La lógica de coconstrucción basada en las ideas surgen en los foros y páginas web de evaluación, como Yelp o TripAdvisor. También puede adoptar una forma más técnica o especializada, cuando las empresas buscan nuevos derechos de propiedad intelectual con fuentes externas. En resumen, la co-construcción basada en las relaciones es una construcción en la cuál la empresa explota las relaciones de su red.

Laurent Auguste : Para co-construir, existe una gran diversidad de posibles colaboradores, y a menudo se necesitan varios para un mismo proyecto. Por ejemplo, mantenemos una colaboración mundial con Danone para ayudarles a lograr sus objetivos medioambientales. Como complemento de dicha alianza quisimos establecer otra colaboración que vincule a diferentes actores: la iniciativa Livelihoods, en la que participamos con Danone, Mars y Firmenich, para apoyar, en colaboración con ONG, la agricultura sostenible, la gestión del agua y la preservación de los suelos. Otro ejemplo es nuestra colaboración con el asegurador Swiss Re en materia de resiliencia de las ciudades y, especialmente, de gestión de inundaciones. Nuestra experiencia y conocimientos en la gestión de infraestructuras que recogen agua de lluvia complementan la experiencia de Swiss Re en análisis del impacto económico de estos eventos, y en las proyecciones sobre su posible evolución. Juntos tenemos la posibilidad de ser el vínculo entre el ámbito privado, que carga con la mayoría de los riesgos económicos, y las ciudades, que controlan las infraestructuras, para optimizar la búsqueda de soluciones.

Arnaud Mourot : Yo añadiría que si las formas jurídicas pueden variar infinitamente, lo importante es construir un intercambio honesto, de igual a igual, dando el mismo peso a la empresa, al emprendedor social o a otros colaboradores, aunque las diferencias en dimensiones sean considerables. La co-creación no consiste en alianzas de empresas, consulting o subcontratación. La co-creación es una manera realmente estratégica de innovar, especialmente allí donde los modelos de negocio clásicos no funcionan. Veolia es perfectamente capaz de llevar agua a gente que puede pagarla en los países desarrollados, por ejemplo. Pero cuando se trata de lugares muy remotos sin redes tradicionales, con poblaciones en situación precaria que no pueden pagar de la misma forma, el conocimiento detallado que tienen los emprendedores sociales sobre estas poblaciones se hace imprescindible. También es el caso de la población en situación de pobreza en Francia.

“La co-creación también tiene pleno sentido cuando la empresa debe actuar ante la evolución rápida de una situación. Por ejemplo, cuando la red Airbnb adapta su oferta en función de la demanda para un lugar de veraneo, está actuando en su propio interés.” Megan Beck 
 

De entre todas estas facetas de la co-construcción, ¿desea destacar algún aspecto en particular?

Megan Beck : En particular, a mí me interesa el potencial de las redes. Las empresas pueden utilizar la co-creación para consolidar lazos y afinidades con las principales redes externas: clientes, proveedores o comunidades. En este caso, el contenido de la co-creación depende de los centros de interés y de la experiencia de la red. La co-creación también tiene pleno sentido cuando la empresa debe actuar ante la evolución rápida de una situación. Por ejemplo, cuando la red Airbnb adapta su oferta en función de la demanda para un lugar de veraneo, está actuando en interés propio. La co-construcción de redes es una excelente forma de gestionar los problemas complejos.

Arnaud Mourot Director Europa Ashoka

Arnaud Mourot

Actualmente ya no existe ningún problema social que pueda resolverse con un solo grupo de actores, poderes públicos, negocio o sociedad civil.

Laurent Auguste : Por mi parte, destacaría la responsabilidad del sector privado en el arranque de estas nuevas dinámicas. Un ejemplo de la dinámica colaborativa entre dos actores privados es la alianza implementada entre IBM y Veolia para inventar nuevas soluciones que contribuyan a hacer que las ciudades sean más inteligentes. Las empresas deben conectarse con las colectividades y el resto de actores territoriales, accionados por diferentes motores, como la competencia. Si son innovadoras y proactivas, tienen la capacidad de transformarse rápidamente, compartir y conectar las experiencias a nivel mundial.

Arnaud Mourot : Personalmente, me gustaría mostrar la importancia que en Ashoka otorgamos al ámbito local. Cuando identificamos un problema por resolver, intentamos crear un ecosistema, una coalición local para inventar juntos soluciones que ninguna de las partes podría haber encontrado sola. Se trata de encontrar el equilibrio adecuado, la tensión idónea en esta red de actores complementarios, para que puedan entenderse y trabajar juntos dejando de lado los intereses que puedan ser divergentes, y esto puede hacerse especialmente a nivel de un territorio.

“La co-construcción también tiene virtudes propias: permite el aprendizaje mutuo, es fuente de innovación gracias al encuentro de diferentes lenguajes y culturas.” Arnaud Mourot 
 

¿El principio de las colaboraciones asociadas a la coconstrucción no representa ningún riesgo para las empresas (pérdida de conocimientos, por ejemplo)?

Megan Beck : Efectivamente, la co-construcción también conlleva riesgos para una empresa. La pérdida de control y el riesgo relativo a las marcas son dos factores que hacen que muchos dirigentes opten por no aumentar, ni tan solo mínimamente, la permeabilidad de las fronteras de sus empresas e impedir a actores externos, tanto subcontratistas como clientes, que jueguen una función clave. Y, sin embargo, existen ventajas que únicamente se pueden obtener con la co-construcción. Teniendo en cuenta la complejidad de las empresas actuales, la proliferación de las gamas de productos, de divisiones, de ubicaciones geográficas, etc., el estilo de gestión “de mando y control” es, sencillamente, imposible de implementar. Gracias a los progresos rápidos de la tecnología digital y a los múltiples medios de interacción y de co-construcción que nos ofrece a todos, cada empresa puede encontrar la opción más adecuada.

Arnaud Mourot :Pienso que el mayor riesgo que existe es el de no ser honestos con lo que se hace. Porque si en el fondo el objetivo es centrarse en la comunicación y hacer “social washing”, esto acabaría por destaparse y las consecuencias serían fatales, tanto para colaboradores como para empresas, colectividades locales, ONG o emprendedores sociales. En cambio, si nos implicamos desde el corazón, lo peor que nos puede pasar si fracasamos es haber perdido tiempo y medios, pero siempre habremos aprendido algo, de gente diferente, de entornos no habituales, de modelos desconocidos.

Laurent Auguste : El principal riesgo ante los grandes cambios que están sucediendo es quedarse en los antiguos modelos y estancarse. Evidentemente, debemos mantener el sentido común, debemos proteger la propiedad intelectual y ser conscientes de que no siempre se gana. El mundo está en movimiento, los dados están echados, no podemos continuar actuando como si viviéramos en el mundo de antes y con recursos ilimitados. Para cambiar de paradigma debemos abrirnos, inventar modelos inéditos, probar cosas nuevas con ambición, esperando que produzca valor de manera nueva y sólida.